CONTADOR DE VISITAS

Contador de Visitas

miércoles, 26 de septiembre de 2012

COMO RECONOCER SU VERDADERO POTENCIAL

Creo que una de las razones por las cuales nunca alcanzamos nuestro verdadero potencial es por la manera en que nos vemos nosotros mismos.


Algunos lo llaman baja autoestima o falta de confianza en uno mismo. Yo creo que simplemente no nos atrevemos a creer en la grandeza que Dios ha puesto en nosotros.

A la mayoría de las personas les cuesta pensar que son capaces de lograr más. Sin embargo, no les es tan difícil aceptar que solo son capaces de hacer menos.

Muchas veces éste sentimiento se confunde con humildad, un rasgo de carácter que se nombra como virtud en la Biblia.

Sin embargo, es interesante que la palabra "auotestima" o "confianza en uno mismo" no se nombra en la Biblia. ¿Será porque estamos buscando nuestra estima en el lugar equivocado?

Cuando no nos podemos imaginar que somos capaces de perseguir aquellos sueños que Dios puso en nuestro corazón, es porque nos enfocamos en nuestras limitaciones. Nos juzgamos de acuerdo a nuestra percepción de nosotros mismos y la de otros.

Cuando nuestra percepción de nosotros mismos es muy baja, lo llamamos falta de autoestima.

En cambio, la humildad está basada en obediencia a Dios y confía plenamente en Él, Su poder y Su provisión.

No tiene nada que ver con no creerse capaz de alcanzar grandes logros. Tiene mucho que ver con creer en un gran Dios.

David fue muy humilde cuando mató a Goliat, a pesar de que su acto heroico se podría interpretar como un intento de auto exaltación. Sin embargo, su verdadera motivación fue la de glorificar a Dios.

De la misma manera, cuando dejamos de enfocarnos en nuestras debilidades y comenzamos a ver nuestros talentos y habilidades únicos como una herramienta que Dios nos ha dado para cumplir con un propósito que es más grande que nosotros, las cosas cambian.

No tendremos miedo de enfrentar a los gigantes, porque ya no se trata de nosotros. Es entonces que nuestro verdadero potencial va a comenzar a florecer y podremos alcanzar aquellas cosas que aparentemente son imposibles de lograr.
Bettina Langerfeldt